lunes, 6 de abril de 2015

ENTRE GIGANTES


Habla todo el mundo del avión estrellado en los Alpes, de los pasajeros, del copiloto, de los familiares que viajan al lugar del suceso… poco más se puede añadir a la perplejidad de que haya ocurrido un suceso como éste.

 Pero ocurre. Las personas somos así: imprevisibles. Capaces de lo peor y de lo mejor.

Al margen de las noticias, de los rumores, de la recuperación de los cuerpos de las víctimas, de la caja negra… hay algo que me ha llamado la atención en los periódicos. Una esquela.

Se refería a cuatro personas fallecidas en el accidente. Cuatro empresarios catalanes, tres de la misma familia y otro más. Desconocidos para mí, desde luego.
 
La esquela tenía esta leyenda:

“Desde siempre y para siempre un modelo a seguir, uno tras otro hasta CUATRO.
Siempre permanecerán en nuestros corazones y su voluntad nuestras metas.
Si un día narran su historia, cuenten que andaban entre gigantes”.

 
Y se refería a la gran familia de las empresas a las que pertenecían.


No tengo la menor idea de quiénes eran estas personas, de sus empresas, de sus relaciones con los trabajadores… pero reconforta saber que hay personas que consideran gigantes a sus compañeros, un modelo a seguir.

En medio de la mediocridad que tantas veces aparece delante de nuestros ojos, de las mezquindades que se adivinan detrás de tantas noticias diarias, surgen estas tres frases que descubren la grandeza que hay detrás de muchas personas, aparentemente iguales que las demás.

Hay gigantes entre nosotros. Gente capaz de hacer las cosas bien, de luchar por hacer mejor el mundo que les rodea y, por tanto, el mundo de todos.

Pues enhorabuena a quienes les han conocido. Y enhorabuena a todos nosotros si somos capaces de reconocer a los gigantes que hay alrededor. Porque sin duda existen también cerca de cada uno.