Definición según la RAE
Tonto,
ta.
(De
or. expr.).
1. adj. Falto o escaso de entendimiento o razón. U. t.
c. s.
2.
adj. Dicho de un hecho o de un dicho: Propio de un tonto.
3.
adj. coloq. Que padece cierta deficiencia mental.
U.
t. c. s.
4.
adj. coloq. Dicho de una persona: Pesada,
molesta.
5.
adj. coloq. absurdo
(‖ contrario y opuesto a la razón). Después
de la acalorada discusión le entró una risa tonta
6. m. Comediante que en ciertas representaciones hace el papel de tonto.
Aviso: Duermo con la ventana abierta tanto en invierno como
en verano.
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| Una oveja, dos ovejas... |
Todas las santas noches me hago el mismo propósito: Sole,
hoy vas a contar ovejitas para intentar dormir. Hay veces que he podido llegar
casi a las 2000, todo un rebaño, y os juro que mientras las voy contando para
conciliar el sueño, cada oveja que añado va siendo cada vez más oscura con lo
que al final mi rebaño es de tres ovejas blancas y 1997 ovejas negras.
Tanta oveja negra rondando por mi habitación sólo me invita
a levantarme de la cama, ponerme una rica infusión, encender mi ordenador y
escribir.
En esta vida yo no sé por qué siempre hay un tonto o varios,
según el día.
Vivo en una casa tipo
Melrose Place, aquella serie americana a la que muchos de mi generación
nos enganchamos. Somos la mayoría jóvenes adultos, de mi quinta, por decirlo de
alguna manera; no hay niños, tres personas mayores jubiladas y poco más.
Debajo de casa tenemos un banco (de dinero, porque bancos de
sentarse ya por Madrid quedan pocos) y un bar. El bar está situado en un local
al que llamamos gafe, porque nada de lo que se establece ahí funciona. Desde
que llevo en esta casa -y en diciembre hará 15 años-, en el gafado local ha
habido: una peluquería, varias tiendas, un videoclub, restaurantes varios, un
plató de televisión, etc.
Al último listo (niño de papa que le pone el dinero para lo
que sea) que, sin saber lo gafado que está dicho local, se le ha ocurrido poner
un bar (que no voy a nombrar para no hacerle publicidad y para evitar
problemas) de esos en que la cerveza vale 0,50 céntimos, la tapa 1 €, la copa
2,50 € y así más cosas.
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| Todo un capital para los tiempos |
Soy, como ya sabéis, de las que sufro la crisis como muchos
de los españoles. Cuando lo iban abrir y empezaron a poner la publicidad en el
ventanal del local pensé (ilusa de mí): ¡qué chollo, ahora voy a salir con 5 €
a cenar, tomar unas copas y regresaré con algún céntimo! ¡Qué gozada!
Se abre el “estupendo” bar y allí nos plantamos a tomar
algo: la cerveza para su culo pirulo, los pinchos, mejor no mencionar y la copa
para qué comentar. Evidentemente no volvimos. Mejor ir a la tienda de turno
comprar unas cerveza, una barra de pan, unas rodajas de chope y al parque.
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| Mejor plan y más sano |
Asombrados los vecinos del éxito del gafado local, entre
escaleras, ascensores y entradas y salidas de casa, comenzamos hablar de la
faena que teníamos encima. Nuestro Melrose Place se está convirtiendo en un sitio que para entrar al garaje o al portal
tienes que sortear a pandillitas de niños de edad entre los 16 años y los 18, que
con 10 € han hecho la noche, cogiéndose un pedo de colores. ¡Que faena!, ¿Ahora
no podemos ni dormir? (dice un vecino por ejemplo). Otro: ¡menudos niñatos y
qué generación! Así son nuestras conversaciones de vecinos últimamente. Aparte
de los buenos días, buenas tardes, qué calor o qué frío hace.
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| Parte de la querida terraza |
Hemos tenido la gran
desgracia que el Ayuntamiento de Madrid le ha dado la licencia para montar la
terraza, cosa que los vecinos jamás se la hemos dado. De hecho tiene un trozo,
en el que al principio puso unos barriles y, como eso pertenece a la comunidad,
se los hicimos quitar, pues ya empezamos a tener la seta que te calienta en
invierno, con lo que con las cervezas a 0,50 y el calorcito de la puñetera
seta, hacía que los chavalines se salieran hablar fuera.
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| La prohibida zona verde |
Se quitaron los
barriles y las estufitas. No había ya terraza, con lo que ya salían sólo los
que fumaban fuera (que ya era suficiente). Nos empieza a llegar el calor a
nuestra querida capital y el ingenioso dueño de dicho local, con todos sus
derechos adquiridos por el ayuntamiento, nos plantifica una terraza en toda
regla con sus mesas, sillas, sombrillas, etc. Ocupando mucho más espacio de lo
que marca la ley, cosa que por supuesto los vecinos ya estamos en ello, pues
ahora para salir de casa a veces tienes que quitar alguna silla o mover alguna
mesa y por supuesto a los que están de pie alrededor de sus amiguitos. Eso sí,
el trozo de color verde está que no lo pisa nadie.
Por el día, la
verdad es que no molesta demasiado, el trabajo, las rutinas, etc. no te
permiten hacerle demasiado caso, pero la noche contando ovejas para poder
dormir, te hace pensar en todo tipo de barbaridades. Hasta tal punto que ya los
vecinos nos hemos puesto de acuerdo para llamar a la policía cada día uno. Así
vamos: patrulla para allá, patrulla para allí.
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| ¡Mira que bajo tal cual! |
Pero no es esto lo
que hoy me hacen mis ovejas negras levantarme de la cama a escribir, sino el
análisis de que siempre tiene que haber un tonto en algún grupo. Mientras
cuento ovejas y analizo las conversaciones de los diversos grupos, hay veces
que me dan ganas de bajarme en bata y camisón y unirme a la absurda
conversación que tienen, pues todavía no he encontrado ninguna que sea de mi
interés. Tampoco sería mala idea hacerme un selfie con los cuatro
retrasados de turno, que no saben hacer otra cosa y luego mandársela entre
ellos como si fueran tontos (que alguno lo son). Estoy de la palabra selfie
hasta las narices y mis pobres ovejas, ni os cuento.
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| El tonto de turno |
El tonito de voz de los jovencitos de hoy en día, mientras
una intenta dormir, es insoportable. Y lo del tonto de turno ya para qué
contaros. Los que tenéis la amabilidad de leerme, analizad a vuestra gente
cuando estáis tomando algo. ¿Hay alguno de vuestra pandilla que
cada chorrada o
palabra o comentario que se hace dé unas
palmaditas como si estuviera viendo un
gran espectáculo? Yo desde luego, entre mis amigos no lo tengo, no hay nadie
que conozca
que dé palmadas a comentarios o risas. Es que me parece de
retrasado mental (y no pretendo ofender en ningún momento
a los que tiene alguna
discapacidad a los que respeto y admiro).
No puedo comprender cómo se puede hablar tan alto de tanta
estupidez, cómo se puede estar aplaudiendo constantemente y cómo pueden ingerir
esa mierda de cerveza que les va a perforar el duodeno, estómago, etc.
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| Aunque no avisaría: ¡agua va! |
Aunque os parezca mentira, reconozco ya las palmaditas de
algunos que frecuentan el lugar a diario y me levanto de la cama (con mi
rebaño) para confirmar que es el mismo tonto de ayer. Tengo a algunos fichados,
que me encantaría grabarles y mostrarles lo ridículos que son y sus tics
constantes a cada palabra. Les remitiría a un psicólogo para que les trate. Al
final, tras estar en la ventana comprobando mi reto (convertida en una especie
de monstruo, porque en más de una ocasión me han dado ganas de coger un cubo de
agua y echársela encima) que éste es el mismo de ayer y el otro también, llego
a la firme conclusión de que hay algunos en este mundo que son tontos de remate.
Y además pienso que tiene que acabar con las manos destrozadas a lo largo del
día, aparte de fastidiar al otro ocasionándole con el tiempo un daño en el oído
por los decibelios de su palmaditas absurdas.
Por favor, comprobad si cuando salís vuestros amigos os
aplauden, porque es para cuestionarse qué clase de complejo tienen para llamar
la atención así.
Y termino con la última escena que me toca vivir todas las
santas noches cuando a las tres y pico de la madrugada recogen la “estupenda”
terracita. Aquí os dejo por hoy sin aplausos. Ojala el gafe local vuelva a
quebrar y recuperemos nuestro recinto de paz. Aunque los únicos que me darían pena son sus trabajadores y el encargado que es el que da la cara por todo. Al niño de papa que le den.
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Por ultimo queda este sonido tan agradable
recoge, apila y encadena todo a las barandillas publicas |
PD: por prescripción médica no se os ocurra ir a ninguno de
estos sitios. A mí me lo han prohibido radicalmente y noto cierta mejoría.
Ahora me está tratando el otorrino por perforación de tímpano. Y a mis pobres
ovejas también.
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Pobres ovejas
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Por cierto si alguno tenéis problema de almacenamiento he descubierto gracias al agradable local que podéis usar las barandillas publicas para guardar con una buena cadena (que apenas haga ruido) vuestros enseres a modo de trastero, es muy barato y seguro. Quizá hasta podéis
alquilarlos.