sábado, 5 de julio de 2014

BACH, el organista


Mientras subíamos por la escaleras, Alex y yo estábamos oyendo una música algo diferente a la que habíamos escuchado los últimos días. O mejor, no era la música, lo diferente era el instrumento que hacía esa música.

 

-¡Buenas tardes, niños!, -dijo Celso antes de que entráramos en la casa, porque ya nos escuchaba por las escaleras-. Daniela -continuó-, ¿sabes qué instrumento se oye en este concierto?. O tú, Alex, ¿lo sabes?

 
Claro, bien sabía él que no íbamos a identificar el instrumento. Pero cuando nos dijo el nombre, ya caí en la cuenta de qué instrumento era: un órgano. Lo había escuchado alguna vez en la catedral y fue mi padre quien me dijo su nombre.
 

-Pues hoy vamos a escuchar a un músico que se distinguió por ser un maestro con el órgano: Johann Sebastián Bach, -anunció Celso.

 
Y enseguida escuchamos el Preludio de la Suite nº 2 en D menor, mientras nos tumbábamos plácidamente en el sofá.
 

-Pero esto no es un órgano, -dije al acabar la pieza, aunque me había gustado mucho.

 -No, no es un órgano, -confirmó Celso-, pero es que Bach además de ser un maestro organista, escribió algunas de las obras más importantes de la música universal. Pero, bueno, vamos por partes y voy a contaros algo de su historia.

-Venga, -dijo Alex-, porque yo no sé nada de este músico.
 

-Bach nació en Turingia, en Alemania, el 21 de marzo de 1685. Su familia era una familia de músicos, -empezó a decirnos-. Algo extraordinario en la historia de la música, porque hay más de treinta compositores de fama y muchos intérpretes que destacaron en su tiempo. Aunque, sin duda, Johann Sebastian ha sido el mejor.
 
-Aprendería desde pequeño en casa, ¿verdad?, -dije muy convencida.

 -Sí, -continuó Celso-, su padre le dio lecciones desde pequeño. Pero cuando él tenía nueve años, murió su madre y al año siguiente, su padre. El niño se fue entonces a casa de un hermano, Johann Christoph, mucho mayor que él, que era también músico y organista en una ciudad cercana. Él fue quien le enseñó a tocar y además aprendió composición. Seguramente aprendió también a mantener y arreglar el órgano.

 
-A los catorce años, le concedieron una matrícula para ir a estudiar a una escuela de canto muy importante en aquel tiempo, la Escuela de San Miguel, en una ciudad cercana a Hamburgo, -seguía narrando Celso-. Fue con un amigo suyo, mayor que él. La ciudad estaba lejos de Turingia y el camino lo hicieron parte en carroza y parte a pie. Pero el esfuerzo mereció la pena, ya que los dos años que estuvo Bach en la escuela fueron decisivos para él, porque se abrió a una cultura europea que no había tenido en Turingia.

 
-¡Menudo esfuerzo viajar de esa manera!, -dijo en alto Alex-. Y luego estar en la escuela solo... Bueno, ¡menos mal que estaba su amigo!.

 -Ya en 1700, Bach comenzó a ganarse la vida como músico, primero como miembro del coro de una iglesia, después como violinista en una orquesta de cámara, -seguía Celso contándonos  su vida-. Pero, enseguida, empezó a ser organista de iglesia, oficio en que que estaría muchos años y en el que alcanzaría una fama muy grande.
 
-¿Y su familia? -preguntó Alex-, has dicho que hubo en ella muchos músicos importantes.

 -En 1707 se casó con María Bárbara Bach, que era prima segunda suya, -respondió Celso-. Tuvieron siete hijos. Bach continuó siendo organista y viajó por toda Alemania dando conciertos y enseñando a otros organistas. Luego empezó un nuevo trabajo como director de música de cámara en la corte del príncipe Leopoldo.

 -¿Y componía música, a la vez?, -pregunté.
 
-Si, desde luego -continuó-. En este tiempo compuso sobre todo música no religiosa para diversos instrumentos. También es muy interesante que, en esta época escribió libros de música para su mujer y sus hijos, para enseñarles el arte de la música y la técnica del órgano que él dominaba tan bien.

 -Su mujer murió y un año después, Bach volvió a casarse, -seguía Celso contándonos-, esta vez con una cantante, que era hija de un músico. Se llamaba Ana Magdalena Wilcken y tuvo con ella nada menos que trece hijos. Es decir, Bach tuvo veinte hijos, algunos de los cuales continuaron la tradición de la música.

 -¡Madre mía, veinte hijos!, -dije yo asombrada-. ¡Casi como todos los de mi clase!.

-Pues sí, -se reía Celso de nuestro asombro-, la vida antes era de otra manera. Poco después de casarse por segunda vez, Bach se fue a Leipzig y allí permaneció el resto de su vida. Era director musical y jefe del coro de la iglesia de Santo Tomás y de la escuela de esa ciudad.

 -¿Y continuó siendo famoso hasta el final?, -preguntó Alex.

 -Los últimos años de su vida, -nos explicó-, había gente que le veía como un músico pasado de moda, porque estaba empezando otra manera de hacer música. En ese tiempo escribió casi trescientas cantatas y se siguen escuchando hoy, siguen siendo obras maestras. Sin embargo, la música que entonces era moderna, ha quedado en el olvido.

-Es decir, -dije yo-, Bach tenía razón.

Celso terminó explicándonos que Johann Sebastian Bach murió el 28 de julio de 1750. Había ido perdiendo la vista, hasta ser ciego total y se sometió a una operación en un ojo, que fracasó y Bach murió.

Terminamos la tarde escuchando una de esas cantatas que algunos consideraron pasadas de moda y que a nosotros, mientras soñábamos con esa música estirados en el sillón, nos pareció deliciosa.

 
 
 
 
 
BIOGRAFÍA DE BACH
  • Nace en Turingia (Alemania), el 21 de marzo de 1685. Su padre se llamaba Johann Ambrosius y su madre Elisabeth. La familia Bach era una familia de músicos, hablar de ellos en Turingia, era hablar de música.
  • Muere su madre cuando Johann Sebastian tiene nueve años. Y un año después, su padre, quien le había iniciado en la música y había descubierto en él cualidades excepcionales para dicho arte.
  • Pasa a vivir con su hermano Johann Crhistoph, dieciséis años mayor que él, y que le inició en el conocimiento y manejo del órgano.
  • A los catorce años ingresa en la prestigiosa Escuela de San Miguel, de Lüneburg, donde permanece dos años que fueron decisivos en su formación cultural y musical.
  • En 1707 se casó con María Bárbara Bach, prima segunda suya, con la que tuvo siete hijos.
  • En 1720, un años después de morir su primera mujer, se casó con Ana Magdalena Wilcken, que era cantante y con la que tuvo trece hijos. Admiraba profundamente a su marido, le ayudó a transcribir muchas de sus partituras y se convirtió en la cronista de la familia Bach.
  • Su carrera musical puede dividirse en varias etapas, según las ciudades en las que el músico ejerció: Arnstadt (1703-1707), Mühlhausen (1707-1708), Weimar (1708-1717), Köthen (1717-1723) y Leipzig (1723-1750).
  • Murió el 28 de julio de 1750, después de un ataque de apoplejía, a consecuencia de una operación fallida en un ojo, para librarle de la ceguera.
  • Johann Sebastian Bach es considerado por todos uno de los más grandes compositores de todos los tiempos y el músico más extraordinario de su época.
 
 

 

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