jueves, 10 de julio de 2014

Redes sociales = rendimiento laboral.


No veo la luz por mucho que camino.
Como ya os he contado, llevo en paro bastante tiempo y estoy segura que en algún momento me volveré a incorporar al mercado laboral aunque hay días que no veo la luz al final del túnel.




Soy una gran amante de mi profesión y por elección, tal vez equivocada o no, me he dado a ello en cuerpo y alma. Tengo 45 años, soltera y me he dedicado a trabajar, trabajar y trabajar; creyéndome que la empresa era mía (tal por ello no he montado mi propia familia); he sido una gran ejecutiva, directora, gestora y ahora parada. Seguro que he cometido mil errores a lo largo de mis años trabajando, soy persona como todos y siempre hay algo que corregir o cuidar de uno mismo. Llevo años analizándome a mí misma para ser mejor y corregir aquello que molesta, para saber más de como soy y rectificar lo que me hace estar en la situación en la que me encuentro hoy en día como muchos de los españoles parados, pero ése no es el motivo por el hoy estoy escribiendo.

Tengo una fuerza de voluntad férrea, no pierdo la esperanza y estoy segura que en algún momento todo cambiará o quizá tal vez soy yo la que cambiaré y miraré todo de otra manera.

 
Soy como el Ave Fénix, que siempre resurjo de mis cenizas y emprendo el vuelo otra vez. Pero cada vez que vuelvo a volar, lo hago con una experiencia más añadida y procuro volar con más precaución, lo importante ahora es buscar un sitio donde emprender mi vuelo.

¿Dónde está el mío?
No sé si la vida es cuestión de suerte o quizá de saber venderse (y eso que soy doctora en relaciones institucionales como ya os he contado anteriormente), pero tengo claro que para unos es más fácil que para otros y que las apariencias engañan. En estos momentos más vale tener un padrino ya que, sin él, al Ave Fénix le resulta difícil remontar. Cuando naces sin padrino las cosas no son tan fáciles. Ahora eso sí, cuando remontas la sensación de satisfacción es enorme. ¡Aunque en estos momentos quisiera tenerlo! Y levantarme a la hora que fuera a trabajar como si llevara zapatos nuevos todos los días.
 




Esas que salen y no paran.
Desde hace mucho tiempo escribo todos los días, lo he hecho desde siempre y eso que en el colegio fui una pésima alumna, he vivido en el extranjero y he estudiado en un colegio americano, con lo que me costó mucho adaptarme a estudiar en un colegio de monjas y en español cuando regresamos a España, en la típica edad en la que te sientes insegura, las espinillas brotan como coles y no me atrevía ni a leer en alto y no entendía ni la mitad de las cosas que estudiaba.

Por contaros alguna anécdota todavía conservo cuadernos del colegio en el que las redacciones de lengua eran de disparate. Confundía el “de” por el  “the” en ingles… y así infinidad de palabras, pero lo terminé superando y -curiosidades de la vida- me hice pedagoga precisamente por lo que debí de sentir siendo pequeña y mala estudiante. Y me especialicé en un sector, que es el editorial y mi vinculación al mundo del libro es muy estrecha.

Pero no escribo para ser publicada, para eso hay mil escritores. Escribo porque me gusta. Desde que me quedé en paro me propuse analizar a los suscriptores de Facebook, Twitter, Linkedin…
Nunca he tenido tiempo para usar el Facebook. En mi trabajo, por mi manera de ser, me resultaba impensable entrar a trabajar, encender el ordenador y conectarme al Face, al Gmail, a Twitter, LinkdIn, etc. Desde hace unos meses, por curiosidad, me conecto todos los días temprano a las redes sociales, es más, cada día voy suscribiendo a mis cuentas a personas que  voy aceptando por una cuestión de análisis.
 
A este, este otro, aquí, allí...
Me admira analizar que mientras yo estoy a las ocho y media de la mañana buscando incorporarme al mercado laboral dentro de mi sector, muchos de mis “amigos” (por no decir que ni los conozco a muchos de ellos) están levantándose o incluso incorporándose a sus puestos de trabajo. Y que lo primero que hacen nada más encender sus ordenadores en sus respectivos puestos de trabajo, en vez de hacerse cargo de sus labores profesionales, comentan sus estados de ánimo, la noticia del día, cómo han pasado la noche o cómo van afrontar su jornada laboral.

Y están un 50%  por no decir un 75% (pues creo que exageraría), conectados a infinidad de  redes sociales haciendo comentarios, recomendando páginas, colgando fotos, videos, enlaces… un sinfín de posibilidades que, para quien está parado, resulta hasta entretenido por no decir vergonzoso cuando uno se para a pensarlo.

¡Por fin, fin de semana!
Es curioso incluso analizar las horas de actividad de tales redes, porque cuando acaba la jornada laboral, la actividad cesa hasta el día siguiente y si llega el fin de semana “la actividad empresarial red social” también se toma el fin de semana de descanso.

Como buena lectora de prensa diaria he añadido a mi vida la prensa que mis “amigos de redes sociales” me mantiene al día de cualquier acontecimiento que les puede surgir es sus horas laborales:

  • Buenos días hoy me duele la cabeza
  • Acabo de bajar a tomar un café porque me estaba durmiendo.
  • La boda de ayer estupenda (curioso comentario pues mientras estaba en la boda pasándoselo muy bien no dejaba el móvil ni a tiros, no sé si porque tiene que relatar lo que le sucede cada minuto del día o porque estaba aburrida como una ostra).
  • Mi compañera de al lado es un coñazo.
  • Mi jefe hoy no vino con lo que hoy ya sabéis, ¿Qué tal una partida?
  • Mirar esta foto de fulanito no puede ser más feo.
  • Os paso este sitio donde se cena de fábula.
  • Mirar la pagina web X es estupenda, hoy me compre un bolso.
  • (otros que se dedican con toda su buena voluntad ayudar a los demás y tiene una ONG o fundación se dedican hacer el resumen de sus actividades en el horario laboral cosa que me parece estupendo lo de resumir lo que hacen y reciben pero ¿se puede estar ayudando al prójimo y a la vez engañar en tu empresa sin cumplir con tus obligaciones? Y no son personas que no tengan nada que hacer en su trabajo, es más ocupan puestos de responsabilidad y encima muchos de ellos funcionarios).

¡No por favor rejas, imposible!
Os copiaría frases textuales pero no quiero plagiar ninguna palabra, quizá me llegan  a denunciar y es lo que me falta en mi situación verme entre rejas y tener que pagar a un buen abogado para que saque de ahí pero hay días que esto me hace sentirme injustamente en paro.

Desde mi anterior puesto de gerente de una empresa, jamás me planteé semejante cosa, pues siempre he dado por sentado que cada uno es responsable con sus quehaceres laborales, pero ahora tras muchos meses analizando este asunto, me da absolutamente vergüenza y me parece una total falta de respeto e irresponsabilidad tales acciones.

Pregunto, ¿cuántos propietarios, directivos, grandes empresarios se paran a pensar lo que sus empleados hacen a lo largo del día delante de sus ordenadores?, ¿cuánto tiempo dedican de su jornada laboral a trabajar de verdad?, ¿se han planteado alguna vez esto?, ¿no es momento quizá de plantearse qué tipo de personas tenemos ocupando puestos de responsabilidad?, ¿es ético cobrar por poner al día a tus “amigos de redes” cómo va el día?, ¿por esto se cotiza a la Seguridad Social? etc.

Lo siento :)
Me llamarán esquirol muchos de los usuarios de las “redes sociales” pero me da igual, no importa el sector o si trabajas en una gran multinacional o en una empresa familiar, da igual…  Es una vergüenza y estos son parte de los profesionales de nuestra sociedad que no están en paro y que ahora programan sus vacaciones publicándolas en el muro o en otro medio.

Cuido al máximo cada CV que mando, lo diseño, cada cosa que pongo y jamás se me ocurrió no poder nada que no haya hecho, todo lo contrario, voy quitando cosas porque he recibido contestaciones como la que hoy os voy a enseñar. Con lo que dentro de poco terminaré diciendo en mi CV:
45 años sin experiencia laboral, y quizá sea contratada.

Vivimos en una sociedad de mediocres y personas inseguras. Cuando tuve la oportunidad de contratar gente, lo hice eligiendo a personas que sabían mucho más que yo, jamás me sentí insegura al hacerlo, todo lo contrario, estaba contenta. Pensaba: ¡qué suerte tengo de tener a fulanita que es capaz de resolver esto o aquello, de crear un equipo unido y compenetrado…! Hoy en día las experiencias que estoy teniendo son de gente que no está segura de sí misma y tienen miedo de que la persona a contratar quizá tenga mayor experiencia o resalte en algo o se involucre... No lo entiendo.

Uso un número 39 y era justo mi medida
 
Entre los muchos CV que he mandado, la última entrevista que tuve era la horma de mi zapato, las entrevistas fueron geniales, sigo pensando que ése era mi lugar, salí feliz y los días siguientes me dediqué a formarme sobre aquello que podía flojear en mi futuro trabajo, pues soñé con que ya volvía a incorporarme al mercado laboral.




Esperé la llamada día tras día, me dijeron que me llamarían pues el puesto era de incorporación inmediata. Al ver que no llamaban decidí llamar yo, para ver cómo iba el proceso y me dieron esperanzas de que el proceso se iba dilatando y que me tenían ahí; yo seguí estudiando cómo abordar de la mejor manera mi futuro puesto.

Ingenua
 
 
Fui una ilusa. Cansada de esperar, les escribí un amable correo electrónico. Si me hubieran dicho que era para septiembre (aunque estaba deseando empezar en pleno verano) pensé que esos meses los dedicaría a cuidarme y a descansar, lo que no he hecho en los dos años y pico que llevo en paro, porque aunque estoy en paro no he parado y desde luego psicológicamente menos.

Les mandé el siguiente correo.

De: Soledad Ortega Arruti [mailto:soledadortega@telefonica.net]
Enviado el: martes, 1 de julio de 2014 10:50
Para:
carolina.hernandez@....
Asunto: RE: Entrevista …
Buenos días Carolina.
Soy Soledad Ortega, que estuve en una entrevista de trabajo para “tal, tal tal” de la que salí muy contenta, quisiera saber cómo va el proceso o si me puedes informar de algo.
Por mi parte sigo muy interesada en el puesto de trabajo.
Un cordial saludo
Soledad
Soledad Ortega Arruti

A los pocos días recibí la siguiente respuesta:

De: carolina.hernandez@...net
Enviado el: miércoles, 6 de julio de 2014 9:35
Para: Soledad Ortega Arruti
Asunto: RE: Entrevista …
Buenos días Soledad,
El proceso de “tal, tal, tal”  ha quedado un poco en stand by, estamos dilatando la entrada de esta persona hasta septiembre.
No obstante, aunque la entrevista que hiciste con David fue muy positiva y se valoró tu gran experiencia, tu perfil resultó muy senior y con amplios conocimientos para la persona que queremos que cubra este puerto, buscamos finalmente a alguien algo más junior.
Mantenemos tu CV para tenerte en cuenta cuando surja un perfil más adaptado a tu expertis.
Disculpa las molestias.
Muchas gracias por mostrarnos tu interés y por tu participación en el proceso.
Un saludo.

 ¿Qué se puede decir ante esto?, ¿Cómo se queda una? Y mientras sigo analizando en mi perfil falso de algunas redes sociales de cómo se trabaja hoy en día en las empresas y el tiempo que se dedica a ello.

Un saludo de “red social”, por no decir vergonzoso.
 
Hasta la próxima
 

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